Estamos en una época muy especial en el que todos nos olvidamos un poco de las preocupaciones de todo el año y dedicamos nuestro tiempo a cosas más felices: elegir regalos para nuestros seres queridos, pensar cómo nos arreglaremos para esa persona especial, cómo conseguir que esos encuentros sean mágicos... La ilusión inunda esos momentos y los convierte en algo maravilloso. Ojalá pudiéramos guardar esa sensación en frasquitos como un perfume exquisito y abrir uno cada vez que sintamos que la vida es demasiado dura y que no tenemos tiempo para disfrutarla porque, como leí hace poco, parece que «no entendemos el valor de los momentos hasta que se han convertido en recuerdos». Ojalá todos aprendamos a saborear cada minuto de esos momentos y a valorarlos en su justa medida porque ese es el verdadero tesoro que encierra la vida.
Os deseo a todos una feliz navidad y un próspero año 2012. También quiero daros las gracias a todos aquellos que me leéis y os tomáis un ratito para dejarme comentarios a pesar de que por diversos motivos no puedo pasarme por aquí tanto como me gustaría. Los leo todos y me hace muchísima ilusión recibirlos. Son un regalo maravilloso.

