sábado, 19 de septiembre de 2009

El viento tocó en mi ventana, mas la calidez me previno: "No le debes abrir". Obstinada en mi respuesta, dejé pasar al gélido caballero ante el evidente disgusto de la calurosa dama. Dicho y hecho, ambos invitados colisionaron y comenzaron a discutir. Heladas recriminaciones se cruzaron con ardientes bofetadas, mi apacible casa se hallaba transformada en el más temible campo de batalla. La balanza hacia ningún contendiente con decisión se inclinaba, pero.... ¡oh, milagro! En un descuido, sus ojos se encontraron, el tiempo pareció detenerse, sus manos se entrelazaron. Dos almas, dos mundos, unidos en una mirada.
Una delicada flor ha caído del cielo y se ha posado en el jardín de mi corazón cual suave gota de rocío aterrizando sobre el pétalo de esa misma flor. Una fresca brisa revuelve mis cabellos: acaba el verano, comienza una nueva estación: amor.


El nacimiento de un rinconcito especial

Pensamientos de una mariposa nace en este día tan especial para ofrecer un rinconcito de reflexión tranquila y diferente a todas aquellas personas a quien les apetezca unirse, ya sea participando o sólo leyendo los textos y artículos que se van a publicar. Aquí tienen cabida todas las opiniones, siempre que se formulen de manera educada y respetuosa, lo que no implica que éste vaya a ser un espacio aburrido o desconectado con la realidad del mundo o de las personas, pues los pensamientos abarcan toda la esfera humana, o al menos ése es el deseo que ha movido a su creación. Gracias.